martes, 11 de marzo de 2008

Todo depende del color del cristal con que se mira...


R.A.E.: Desfachatez - 1.
f. coloq. "Descaro, desvergüenza".

Por todos es sabido que después de una elecciones (cualesquiera) cada partido hace una valoración positiva independientemente de los resultados que haya obtenido.

Sin embargo, y en su afán por seguir innovando, el Partido Popular ha realizado uno de los actos más descarados que recuerdo. A continuación adjunto las (impagables) declaraciones del Secretario General del PP, Ángel Acebes, en las que valora los resultados de los comicios:


«[...] Acebes ha asegurado que "el partido popular ha recogido los votos de la moderación, y del Partido Socialista en 2004. El Partido Socialista ha recibido más votos de la izquierda radical, muchos de Izquierda Unida, y de los nacionalistas más radicales".

Durante la rueda de prensa todas las preguntas han ido relacionadas con la posible renovación del Partido Popular tras la derrota electora de ayer, y Acebes ha eludido responderlas, asegurando que "son decisiones que tiene que tomar el órgano colegiado del partido".

"
El Partido Popular no es un partido de fulanismo. Lo que nos importa son los valores y las ideas", ha contestado rotundamente Acebes, pero sin abandonar la sonrisa durante toda la rueda de prensa."Mariano Rajoy tiene muchos motivos para estar satisfecho del trabajo hecho durante estos cuatro años", ha sentenciado Acebes. [...]

"La unidad interna del Partido Popular y su fortaleza es una de sus señas de identidad", ha repetido en varias ocasiones Acebes, y ha definido a su formación como un partido "que representa la centralidad política, que es un partido fuerte, unido y dispuesto a defender los intereses generales de los españoles" [...]».

El País. 10 de marzo 2008

jueves, 6 de marzo de 2008

Alienación (*) israelí

(*) R.A.E.: "Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición".


El texto Song of Redemption que publiqué hace unos días era una clara alusión a la más que reprochable actuación del Estado israelí en Palestina. Si en ese momento no lo hice explícitamente fue porque se trata de un tema bastante delicado y, por lo tanto, hay que escoger cuidadosamente cada palabra para no inducir a interpretaciones erróneas.


* * *

La actitud de aislamiento y muerte que practica Israel con respecto a los palestinos es cuanto menos deleznable, además de muy poco digna teniendo en cuenta que el pueblo judío a lo largo de su historia ha sufrido varios intentos de exterminación total.

Se supone (o, mejor dicho, me gustaría creer) que cuando una persona o una comunidad se ve envuelta en un suceso extremadamente trágico y doloroso, por el solo hecho de haberlo vivido debería ser capaz de extrapolar ese sufrimiento y verlo como algo negativo independientemente de quién lo padezca.

Sin embargo, con el tiempo el impacto emocional que provoca una gran guerra, una tragedia o un genocidio se va disipando lentamente. Año tras año, se pierde un poco de ese dramatismo y con cada generación se va atenuando más y más el sentimiento de repulsa, de execración y de vergüenza que generaba al principio.

A veces ocurre, también, que esa sensación sigue viva pero se ha perdido la capacidad de identificarla en el sufrimiento ajeno; ya sea por odio, rencor o simple venganza, la cuestión es que no se ve como mala una acción que es objetivamente infame.

Desgraciadamente, los ataques a la población civil y la destrucción de infraestructuras son una constante en la política de Israel que dificulta sobremanera la supervivencia económica del pueblo palestino. Algunos ejemplos:

2001.- La Fuerza aérea israelí destruye el aeropuerto internacional de Gaza, pagado con dinero europeo (español principalmente), y actualmente sigue sin funcionar

2002.- Invasión de fuerzas israelíes en la ciudad de Ramala y la toma del cuartel general del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat.

2002.- Israel empieza a construir un muro de más de 700 kilómetros para impedir la infiltración de “terroristas” palestinos. La Corte Internacional de Justicia lo declara ilegal (aunque de manera no vinculante) en 2004, pero la construcción sigue adelante.

2008.- Ejército israelí bombardea la sede del Ministerio del Interior palestino en Gaza.

El caso más flagrante se produjo en abril de 2002: las tropas israelís arrasaron los archivos de Ramala, donde estaban los documentos y registros de propiedad de la tierra, además de las historias de más de un millón de estudiantes de primaria, enseñanza media y universitaria, algunos registros de seguros, patentes vehiculares, registros policiales y, en suma, todo lo concerniente a la vida de Palestina.

Todos estos ataques serían considerados actos de guerra por cualquier país del mundo, pero la cobardía de las Naciones Unidas ha impedido una clara resolución de repulsa hacia Israel. En vez de eso, se han apoyado recientemente varias medidas de bloqueo comercial y económico que ahogan todavía más a la ya de por sí maltratada población palestina.

Debería darles vergüenza. Pero no se la da. Lamentable.

P.D.: soy consciente que en este texto no se hace referencia a los ataques de los palestinos, pero no creo que la situación de los israelíes sea comparable en términos humanitarios.

P.D.: mención a parte merecen los territorios ilegalmente ocupados por Israel, pero eso será otro día.